Nuestra querida Huanta, cuenta entre una de sus ilustres hijas a la poetisa Iris Girón Riveros, quien por amor a la tierra que la vio nacer, le ha dedicado ennumerables versos y párrafos. Radica desde hace muchos años en Lima-Perú, desde sus estudios de Educación Secundaria. Se graduó de Licenciada en Educación Primaria en la Universidad "Federico Villarreal" y es la misma Universidad le concedió el título de Magíster Docencia Universitaria y luego el Doctorado en Educación. Ejerció cargos docentes en planteles de Primaria donde también fue Directora y en la Universidad Inca Garcilaso de la Vega y , así como trabajó en el Ministerio de Educación y en el Congreso de la República en la Comisión de Educación y Cultura.

Actualmente se desempeña como docente en el Instituto Pedagógico "Alfonso Ugarte" del distrito de Los Olivos. Recibió una Mención Honrosa en un Concurso a Nivel nacional, organizado por la Derrama Magisterial, por el tema: "Coeducación: Escuela para la vida". Publicó dos poemarios titulados "Pétalos y Cardos" y "Colibríes". y muy pronto la segunda edición del Ensayo sociológico titulado:"Equidad de Género en la vida Escolar".
Anteriormente en este mismo blog, reprodujimos la nota poética publicada por la Dra. Iris Girón R. en la Revista "Sumac Huanta"(2008), titulado "De Huanta a sus Hijos". A continuación reproducimos un poema dedicado a "Huanta, La Esmeralda de los Andes".
INCOMPARABLE TERRUÑO
En las tierras benditas de mi infancia
cuando los rayos del sol nos saludaba
anunciando que llegaba un nuevo día,
la vida retornaba en nuestras vidas.
cuando los rayos del sol nos saludaba
anunciando que llegaba un nuevo día,
la vida retornaba en nuestras vidas.
Qué felicidad más grande es haber sido
acunada en los verdores de mi Huanta,
respirando la pureza de sus aires
bajo el manto celeste de sus cielos.
Nada compara la quietud y calma
de los atardeceres luminosos
cuando el crepúsculo de los mil colores
avisaba que el día se perdía.
O cuando a la distancia se veía
el Calvario solitario y siempre firme,
vigilante cual amoroso padre,
cauteloso cual servicial amigo.
Y cuando las noches cubría nuestras calles
tan estrechas como inseparables,
la luna hermosa nos llamaba a verla
sonriente y muy esquiva de las nubes.
Días sin par y llenos de alegría,
noches serenas y de festines claros,
mi Huanta siempre bella y fraganciosa
nos acoge con sus cálidas tonadas.
A ti volver queremos, siempre amada
brillante Esmeralda de los Andes,
tu olor a retama y buen vino,
añoramos desde esta lejanía
Al contemplar tu paisaje de verdores,
tu campiña de cautivadoras flores,
nuestra quietud y paz retorna al alma,
y a nuestro corazón torna la calma.
Eres manantial de esperanzas,
forjadora de tantas elocuencias,
eres inspiración del dios divino,
por eso eres tan bella e incomparable.
En este mundo podrán haber beldades
tan elocuentes como la que tú ostentas,
pero nada igualará la esencia misma
que tu nombre bendito significa.
Por eso al dedicarte estos versos,
mi corazón filial te dice gracias,
porque por ti soy lo que yo pienso
y para ti será mi último aliento.
Y cuando de este mundo me alejara,
me gustaría que tú me acogieras,
para que la calidez de tu terruño,
sirva de lienzo para cubrir mi alma.
Gracias también te dicen mis queridos
hijos de mi gloria y de mi dicha,
ellos también bebieron de tu néctar
y fueron bendecidos por tu cáliz.
Por ellos y por mí, Tierra bendita,
asomo con orgullo a mis labios,
tu valeroso y sacrosanto nombre:
HUANTA: ESMERALDA DE LOS ANDES.
(más poemas de nuestra consocia huantina aquí en esta dirección.)
